mar escribió:el_Toni escribió:Columna de Pepe Beltrán, Miércoles 4 de Abril de 2012SIN PAGAR
Desde siempre, las fechas marcadas en rojo en el calendario se han visto aderezadas con los más aburridos y poco originales tópicos de la prensa deportiva –y hasta de la otra, que la falta de rigor es pandémica– en un desesperado e imposible intento por hacer conjugar las circunstancias festivas con el momento del club que toca analizar. Un recurso mediocre que en Navidad y Semana Santa encuentran el escenario ideal para trenzar esos titulares pretendidamente mordaces con la situación deportiva de cada quisque, de manera que los medios de ¿información? competimos más en trivialidades que en lo que de verdad debiera interesar al cliente. Siempre he sido crítico con esa aburguesada estrategia ¿periodística?, hasta que por fin entiendo que no es un problema de índole profesional, si no del mercado, de ofrecer al cliente lo que de verdad quiere. Y el lector de Castelló prefiere ese reportaje insulso que una verdad contrastada, opta por el victimismo como refugio frente a la denuncia social y prefiere distraerse con la dolçaina i el tabal –dicho sea con el máximo respeto–, antes que llegar a reconocer que en su casa se haya podido cometer una tropelía, ora política ora deportiva, pero siempre con esta tierra esquilmada en el punto de mira. Castelló no és notícia, vino a decir un rebautizado maestro de periodistas. Y en esas estamos, todavía.
Por eso molestas, traidor ingrato, cuando señalas los atropellos cometidos contra el Registro Mercantil –como reconoció sin vergüenza el presidente de la asamblea–, el violado Libro de Accionistas del Club elevado a mandamiento divino o ese vademécum en que se ha convertido el retracto para hacer buena la compra de las acciones de Fernando Miralles sin reparar en que no goza de la definitiva aprobación de Osuna, aunque probablemente sí de Blasco, que para algo sigue siendo socio de Jesús Jiménez y nunca ejercerá acciones legales contra él pese a la propaganda que rodeó la causa.
Pero ha quedado claro que no son esos temas que quieran escuchar una parte de la afición del CD Castellón, no sé si mayoritaria, pero sí al menos la que más ruido arma. Ahí radica el gran éxito de Jiménez, que ha conseguido que quienes no acatan sus tesis sean tachados con el estigma de Castellnou, cuando el único que mantuvo relaciones y las mantiene ha sido él. Tanto es así que conoce los detalles de las negociaciones que otros hayan podido mantener en su afán por salvar el club, aún sin elegir el bando del chovinismo y el patrioterismo demagógico que ha sabido enarbolar el abogado valenciano.
Si no fuera suficiente contrasentido, ahora se nos reclama a los críticos una paz social allá donde ellos sembraron dudas, diferencias y hasta xenofobia: conmigo o contra mí. Se exige incluso tiempo para atender la deuda, obviando furtivamente los tres millones de euros publicitados que ahora no aparecen y hasta los 80.000 euros que se presentaron en notaría para pagar a aquellos jugadores a quienes, ahora, suplican que jueguen por el escudo, y con hambre, que prorrateen sus deudas y hasta que callen para que sus argumentos no se conviertan en las mismas lanzas que utilizaron contra los anteriores responsables del club. Y hasta se espera apoyo institucional –económico, claro está–, por parte de quienes no ha tanto aseguraban no necesitarlo.
Resulta imposible convencer a quien no quiere preguntar, a quien no quiere saber. Y viceversa para quienes seguimos esperando que nos resuelvan dudas y nos dejen leer los papeles que dicen que Jiménez fue a la asamblea con acciones delegadas y no compradas, que nos muestren la aprobación de Castellnou para el retracto, que acataremos la decisión del juez sobre la suspensión cautelar de la transacción, que esperamos la inscripción en el Registro de tantas irregularidades, y que se aclare todo con la ley y no con el fundamentalismo barato. Transparencia real, no propaganda. Mientras tanto, si quieren algún adepto más, que paguen todas las nóminas que, a fin de cuentas, es lo que ellos exigían a Miralles.
Para leer detenidamente y pararse a reflexionar .
Y con Miralles era todo bonito, cuando el tiempo ha demostrado que no lo ha sido. Ya no digo CS9, digo... van muchos de la mano de las PPeras instituciones?


